El IMC tiene casi dos siglos: de dónde viene
El índice de masa corporal lo construyó el matemático belga Adolphe Quetelet hacia 1832. No se llamó IMC hasta 1972: ese nombre lo puso el fisiólogo estadounidense Ancel Keys, casi siglo y medio después. Ambos hechos están documentados, y explican buena parte de lo que este índice sabe hacer hoy, y de lo que no sabe hacer.

Adolphe Quetelet construyó este cociente en 1832
Adolphe Quetelet era matemático, astrónomo y estadístico, activo en la primera mitad del siglo XIX. Su proyecto central, al que él mismo llamó física social, consistía en aplicar a las poblaciones humanas los métodos estadísticos nacidos en astronomía, para buscar en ellas regularidades medibles. Trabajando con datos recogidos entre ciudadanos belgas, observó que el peso variaba de forma aproximadamente proporcional al cuadrado de la estatura dentro de una población, y adoptó ese cociente como forma de describir esa relación.
Durante más de un siglo, la literatura científica designó ese cociente como índice de Quetelet. El nombre «índice de masa corporal» sencillamente no existía todavía.
¿Por qué le interesaba a un matemático el peso de los cuerpos?
La física social de Quetelet buscaba demostrar que los rasgos humanos seguían, a escala de una población, el mismo tipo de regularidades estadísticas que los astrónomos ya habían puesto de manifiesto en el mundo físico. Su concepto del «hombre medio» —una figura compuesta a partir de medidas tomadas sobre un gran número de personas— se convirtió en una idea fundacional para la estadística naciente, mucho más allá del simple cociente peso-estatura.
Ese cociente no era más que un elemento, relativamente modesto, de un programa estadístico mucho más amplio. Y sin embargo es ese elemento el que ha atravesado dos siglos hasta el uso cotidiano que se le da hoy.
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Un índice construido para poblaciones, no para un individuo
Esta distinción importa más de lo que parece. Quetelet no buscaba evaluar la salud ni la composición corporal de una persona en concreto: su programa aspiraba a establecer un «hombre medio» y a describir cómo se repartían los rasgos físicos alrededor de esa media, sobre grupos amplios. El cociente peso-estatura estaba pensado para funcionar aplicado de forma uniforme a toda una población de estudio, no para captar nada específico de las personas que la componían.
Fue, desde el origen, una herramienta de escala poblacional. Nada en su construcción buscaba distinguir, en una persona dada, la masa grasa de la masa muscular, ni localizar dónde se alojaba la grasa en el cuerpo: esas preguntas sencillamente no entraban en el problema que Quetelet trataba de resolver.
¿De dónde viene el nombre «índice de masa corporal»? De Ancel Keys, en 1972
El nombre que todo el mundo usa hoy viene de Ancel Keys, fisiólogo estadounidense conocido sobre todo por haber dirigido el estudio de los siete países, una amplia investigación internacional sobre alimentación y enfermedades cardiovasculares. En 1972, Keys y sus coautores publican un artículo que compara varios índices peso-estatura candidatos —entre ellos el cociente de Quetelet— con la masa grasa medida de forma independiente sobre amplias poblaciones de estudio, para determinar cuál reflejaba mejor esa información a escala poblacional.
Su conclusión favorece al cociente de Quetelet para ese uso concreto, y el artículo propone llamarlo «Body Mass Index», el nombre que ha quedado desde entonces. Keys no inventó el cálculo: renombró y revalidó, para la investigación epidemiológica de su época, una estadística con siglo y medio de antigüedad.
Otras fórmulas competían antes de 1972
El cociente de Quetelet no era la única fórmula peso-estatura en circulación antes de esa fecha. En la clínica, algunos profesionales usaban referencias más simples, como el índice de Broca —desarrollado por el cirujano francés Paul Broca en el siglo XIX—, que fijaba un peso de referencia en kilogramos aproximadamente igual a la estatura en centímetros menos cien. Otros empleaban un índice ponderal, basado en la estatura dividida entre la raíz cúbica del peso en lugar del peso dividido entre el cuadrado de la estatura. La comparación publicada por Keys en 1972 consistió precisamente en enfrentar varias de estas fórmulas rivales, y fue esa comparación la que hizo que se eligiera, renombrara y difundiera la de Quetelet.
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De herramienta de estadísticos a cifra cotidiana
Lo que ha cambiado entre la época de Quetelet y hoy no es el cálculo, sino la escala y el uso que se le da. Un cociente construido para estadísticos que comparaban datos de población se convirtió, a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, en una cifra habitual en consultas médicas, en informes de salud pública y después en conversaciones cotidianas sobre el peso. Ese giro se produjo poco a poco, sostenido por las mismas propiedades que ya habían convencido primero a Quetelet y luego a Keys: el cálculo no exige ningún material especial, da un resultado reproducible y se obtiene de la misma forma en cualquier parte del mundo.
Esas propiedades lo convertían en una herramienta práctica para describir poblaciones enteras en el siglo XIX. Son exactamente las mismas que hoy lo convierten en una cifra individual práctica, pero igual de limitada que en su origen, por las razones detalladas a continuación.
Lo que este origen estadístico explica sobre los límites actuales del IMC
Juntando ambos episodios se aclara una paradoja aparente: un índice construido en la década de 1830 para describir medias de población, y revalidado en 1972 para la investigación a esa misma escala, se usa hoy de forma constante para evaluar individuos, un uso para el que ni Quetelet ni Keys lo diseñaron. La fórmula en sí, detallada en nuestra página sobre la fórmula del IMC, solo cuenta con dos variables: el peso y la estatura. Esa simplicidad es justo lo que hacía utilizable el cociente sobre toda una población, tanto en la Bélgica de Quetelet como en los estudios de Keys. Es también, por la misma razón, lo que explica que el índice no diga nada sobre el músculo, la densidad ósea, la distribución de la grasa, la edad o el sexo: esas variables nunca formaron parte de la pregunta poblacional que ambos trataban de resolver. Nuestra página sobre las limitaciones del IMC detalla, de forma muy concreta, lo que se deriva de esa distancia entre el origen de la herramienta y su uso actual.
Lo esencial
El índice de masa corporal lleva dos nombres en su historia porque vivió dos momentos distintos: Adolphe Quetelet construye el cociente hacia 1832 para describir una relación entre peso y estatura a escala de población, y Ancel Keys lo renombra y lo revalida en 1972 para la investigación epidemiológica. Ninguno de los dos momentos consistió en diseñar una herramienta destinada a juzgar a una persona aislada, precisamente por lo que la cifra siempre necesita, para leerse correctamente, el contexto que se ofrece en otras páginas de este sitio: la fórmula en sí, y lo que el índice no puede ver.
Preguntas frecuentes sobre la historia del IMC
¿Quién inventó el IMC?
El cociente peso/estatura² lo propuso Adolphe Quetelet, matemático, astrónomo y estadístico belga, hacia 1832, dentro de un trabajo más amplio sobre poblaciones humanas. Durante casi siglo y medio ese cociente llevó su nombre: índice de Quetelet. La sigla IMC llegó mucho después, de la mano de otra persona por completo distinta.
¿Por qué este índice se llamaba antes «índice de Quetelet»?
Porque ese es el nombre que llevó en la literatura científica desde 1832 hasta los años setenta. El término «Body Mass Index» no aparece hasta 1972, cuando el fisiólogo Ancel Keys lo emplea en un estudio que compara varios índices peso-estatura.
¿Quetelet diseñó su índice para evaluar a una persona en concreto?
No. Quetelet construía descripciones estadísticas de poblaciones enteras, un proyecto al que él mismo llamó física social, en el que buscaba regularidades en el reparto de rasgos humanos sobre grandes grupos de personas medidas. El cociente peso-estatura era una herramienta de ese programa colectivo, no un instrumento pensado para juzgar a un individuo aislado.
¿Qué aportó realmente Ancel Keys en 1972?
En un artículo publicado ese año, Keys y sus coautores compararon varios índices peso-estatura con la masa grasa medida sobre amplias poblaciones de estudio, para determinar cuál se prestaba mejor a un uso epidemiológico a escala poblacional. El cociente de Quetelet quedó primero en esa comparación, lo que llevó a renombrarlo índice de masa corporal. Keys no inventó el cálculo: lo renombró y lo revalidó para la investigación de su época.
¿Esta historia explica las limitaciones actuales del IMC?
En gran parte, sí. Un índice construido y luego validado para comparar datos de población nunca se pensó para transportar información individual como la composición corporal o la distribución de la grasa. Nuestra página sobre las limitaciones del IMC detalla lo que ese desajuste implica en la práctica al leer la cifra.
¿Ha cambiado el cálculo del IMC desde Quetelet?
No, la aritmética sigue siendo idéntica: el peso dividido entre el cuadrado de la estatura, descrita en detalle en nuestra página sobre la fórmula del IMC. Lo que ha cambiado es la escala de su uso: de herramienta de estadísticos del siglo XIX a cifra que hoy se calcula para individuos, en cualquier parte del mundo.
Esta herramienta es informativa y no constituye un diagnóstico ni un consejo médico. Consulta a un profesional de la salud.